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La humedad en casa no solo afea paredes y techos: también puede deteriorar materiales, provocar malos olores y favorecer la aparición de moho. La clave para arreglarla de verdad es simple: identificar el tipo de humedad y aplicar la solución adecuada (no “tapar la mancha”).
En esta guía te explicamos los 3 tipos más comunes (condensación, filtración y capilaridad), cómo reconocerlos y qué hacer en cada caso. Y si estás en la zona de Málaga, en BigMat Cano te orientamos con el material más adecuado según tu problema (fachada, baño, terraza, garaje, etc.).
Antes de hablar de soluciones, piensa en el origen del agua:
Se genera dentro (vapor en baño/cocina, secado de ropa, poca ventilación) → suele ser condensación.
Entra desde fuera (lluvia, fachada/terraza, cubierta, juntas) → suele ser filtración.
Sube desde el suelo (muros bajos, zócalos, viviendas antiguas sin barrera) → suele ser capilaridad.
Gotas de agua en cristales, espejos y superficies frías.
Moho negro en esquinas, techos, detrás de muebles o en juntas de silicona.
Olor a “cerrado”, sobre todo en dormitorios o baños.
Ventilación insuficiente (o extractores inexistentes).
Mucho vapor (duchas calientes, cocinar sin campana, secar ropa dentro).
Puentes térmicos y paredes frías.
Ventilación diaria real: 10–15 min cruzando aire cuando sea posible.
Extracción mecánica: extractor en baño, campana eficiente en cocina.
Control de humedad: deshumidificador si el problema es constante.
Tratamiento antimoho: limpiar y sanear con producto específico, y después pintar con pintura adecuada si procede.
Mejora térmica (si se repite): aislamiento/trasdosado o soluciones para puentes térmicos.
Si la condensación te aparece siempre en el mismo punto (esquinas, pilares), suele haber puente térmico: conviene elegir bien el sistema para no “encerrar” humedad.
Manchas que crecen tras lluvias o con viento.
Desconchones de pintura, ampollas, salitre localizado.
Pared exterior o medianera con zonas húmedas y tacto frío.
Grietas en fachada, juntas deterioradas, encuentros mal sellados.
Terrazas sin impermeabilización (o con tela/membrana dañada).
Canalones y bajantes obstruidos o mal dirigidos.
Cubiertas y petos con puntos débiles.
Localiza el punto de entrada (juntas, fisuras, encuentro terraza–pared, remates).
Repara y sella con masillas/selladores adecuados al soporte y exterior.
Impermeabiliza la zona (fachada, terraza, cubierta) con sistema compatible.
Protege el acabado (revestimiento/pintura exterior adecuada).
Revisa evacuación de agua (pendientes, sumideros, canalones).
Si solo pintas por dentro, la humedad vuelve. En filtraciones, casi siempre hay que actuar por el lado por el que entra el agua.
Mancha horizontal en la parte baja del muro (zócalos), a veces con “línea” marcada.
Salitre (polvillo blanco), pintura que se desprende a baja altura.
Suele afectar a plantas bajas, muros antiguos o con terreno húmedo.
Falta (o fallo) de barrera impermeable en la base del muro.
Terreno con humedad permanente, drenaje deficiente.
Saneado: retirar pinturas/yesos dañados en la zona afectada.
Barrera anticapilaridad (según caso): inyecciones, cortes mecánicos o sistemas equivalentes (habitualmente requiere profesional).
Morteros transpirables: para gestionar sales y permitir que el muro “respire”.
Mejora de drenaje exterior si procede (alejar agua del muro).
Importante: capilaridad y condensación a veces se confunden. El patrón (bajo del muro vs esquinas/techo) suele delatarlo.
Haz este checklist:
¿Aparece más en invierno y en cristales/esquinas? → condensación
¿Empeora después de llover? → filtración
¿Está solo en la parte baja del muro y con salitre? → capilaridad
¿Hay tuberías cerca (baño/cocina) y la mancha no depende de lluvia? → posible fuga (conviene comprobarlo)
Si tienes dudas, una foto y el punto exacto (estancia + pared) ayudan muchísimo para acertar con el sistema.
Pintar encima del moho sin tratamiento previo (vuelve a salir).
Sellar “a lo bruto” sin reparar fisuras o sin imprimaciones compatibles.
Usar productos no adecuados al soporte (porosidad, sales, exterior/interior).
Mejorar estanqueidad sin ventilación: al cerrar más la vivienda, sube la condensación.
Tapar capilaridad con morteros “duros” que no gestionan sales (se vuelven a desprender).
Ventila a diario y evita secar ropa dentro si no hay extracción.
Mantén una temperatura estable para reducir condensaciones.
Revisa canalones, bajantes, juntas y remates al menos 1 vez al año.
En zonas costeras y húmedas como Rincón de la Victoria y la Costa del Sol, prioriza:
pinturas y revestimientos exteriores resistentes,
sellados correctos en terrazas,
y buena ventilación en baños/cocinas.
(La compatibilidad depende del soporte: ladrillo, enfoscado, monocapa, etc.)
Tratamiento antimoho / limpiador fungicida
Pintura antimoho para zonas húmedas
Extractores y rejillas de ventilación
Deshumidificador (si la humedad ambiental es alta)
Impermeabilizante para terrazas y cubiertas (según sistema)
Mortero impermeabilizante flexible (zonas críticas y encuentros)
Selladores elásticos para juntas y fisuras
Hidrofugante/transparente para fachada (cuando procede)
Sistemas de barrera (inyección o solución técnica equivalente)
Morteros de saneamiento transpirables
Complementos de drenaje si hay aporte desde terreno
Si quieres, trae medidas, fotos o cuéntanos dónde aparece (baño, dormitorio, fachada, terraza). En BigMat Cano te ayudamos a elegir la solución y el material adecuado.
Dirección: Carretera de Benagalbón, km 1,5, 29730 Málaga
Teléfono: 952 40 29 82
Web: canomateriales.com